Pared

lunes, 19 de junio de 2017

Es inútil llorar estas lágrimas ardientes
y aunque ningún dolor
duerme tranquilamente,
tú de cara a la pared
olvidas a los muertos y dolientes.
Es inútil rebelarse contra el látigo
si los cíclopes furiosos bailan
sobre tus viejas y nuevas heridas,
y los tibios, perplejos y  cobardes
gozan de su adultero silencio
con tanta gula y tanta lujuria
que ocultan, con inexplicable vergüenza,
sus tristes almas ultrajadas.
Es inútil llorar y gritar,
y tú de cara a la pared
en una eterna fila
cambias tu humillado corazón
por un mendrugo de pan
con la sonrisa en el rostro mustio
del pobre esclavo de un sueldo,
y esperas que alguna vez,
tal vez hoy no,
te degüellen como oveja asustada.
Mientras tú de cara a la pared,
bailas y casi comes intranquilo,
y dejas a los muertos tirados sin sepultura
allá en la calle bajo el sol, los gases y el llanto,
allá a lo lejos en la barricada,
y pronto los que tú, tibio,
crees muertos, volverán
a brotar como hierba en flor
como agua cristalina
perenne memoria de esta tierra,
solo y entonces serán ellos sepultados
por  las dignas manos convertidas en nubes
que peinan un horizonte añejo y abierto
y riegan la tierra de esperanza y de libertad.
Es inútil llorar de cara a la pared.



No hay comentarios:

 
FREE BLOGGER TEMPLATE BY DESIGNER BLOGS